Una de las grandes ventajas de un árbol de Navidad artificial es que puedes usarlo muchos años. Pero que dure depende en buena parte de cómo lo guardes cuando acaban las fiestas. Un árbol guardado con prisas, aplastado en un trastero húmedo o al sol, puede llegar al año siguiente con ramas dobladas, polvo, olor a cerrado o luces que no encienden. En esta guía te contamos cómo desmontarlo, limpiarlo y almacenarlo para que vuelva a lucir como el primer día.
Paso 1: quita todos los adornos y las luces
Empieza por la parte de arriba y ve bajando. Retira bolas, guirnaldas, figuras y la estrella, y guárdalos por separado en cajas con separadores o envueltos en papel. Si tus luces son una guirnalda independiente, desenróllalas con cuidado, sin tirar, y enróllalas alrededor de un trozo de cartón o un carrete para evitar nudos.
Si el árbol tiene luces integradas, no hace falta quitarlas: basta con desconectar el transformador y guardarlo junto al árbol, en una bolsa marcada para no perderlo.
Paso 2: limpia el polvo antes de guardar
Durante semanas, el árbol acumula polvo como cualquier otro mueble. Guardarlo sucio hace que el polvo se adhiera y sea más difícil de quitar al año siguiente. Puedes pasar un plumero suave o un paño seco por las ramas, o usar el aspirador con un accesorio de cepillo y poca potencia. Evita el agua y los productos de limpieza, sobre todo en árboles con luces o con nieve artificial.
En los árboles nevados y flocados, limpia con mucha suavidad o simplemente sacude un poco cada sección, ya que frotar puede desprender la nieve.
Paso 3: desmonta por secciones de arriba abajo
Retira primero la sección superior y sigue hacia la base. Antes de separar cada bloque, pliega sus ramas hacia arriba, hacia el tronco, en sentido contrario a como las abriste. Así ocupan menos y el alambre no se fuerza. Si tu árbol tiene conectores eléctricos entre secciones, sepáralos tirando del conector, nunca del cable.
Paso 4: elige bien el envase
La caja original es una buena opción porque está pensada para las medidas de tu árbol. Si se ha roto o es incómoda, hay bolsas y cajas específicas para árboles de Navidad, con asas y cremallera. Busca que sea:
- Lo bastante grande para no aplastar las ramas.
- Resistente, para que no se rompa al moverla.
- Cerrada, para que no entre polvo ni bichos.
Si usas bolsa, mete las secciones en orden, con la base abajo, y no apiles objetos pesados encima.
Paso 5: el lugar de almacenaje
El sitio importa tanto como el envase. Lo ideal es un lugar:
- Seco: la humedad favorece el moho y el mal olor, y puede dañar las partes metálicas y eléctricas.
- Fresco y a la sombra: el calor excesivo y el sol directo pueden deformar o decolorar las ramas con el tiempo.
- Sin mucho peso encima: no lo dejes debajo de otras cajas pesadas.
Un armario, un altillo dentro de casa o un trastero ventilado suelen ser buenas opciones. Los garajes y desvanes muy calurosos en verano o húmedos en invierno son los menos recomendables.
Consejos para que el árbol dure más
Etiqueta las secciones
Si tu árbol tiene varias partes, marca cada una con un trozo de cinta y un número. El año siguiente sabrás en qué orden van sin probar.
Guarda los tornillos del soporte juntos
Mete las piezas pequeñas en una bolsa con cierre y pégala a la caja o al propio soporte. Es lo primero que se pierde.
Comprueba las luces antes de guardar
Si alguna zona no enciende, apúntalo: así sabrás qué revisar antes de la próxima Navidad y no te llevarás la sorpresa el día de montarlo.
Ventílalo al sacarlo
Al año siguiente, deja el árbol unas horas fuera de la caja antes de ahuecarlo. Las ramas recuperan la forma con más facilidad y desaparece el olor a cerrado.
¿Y los árboles que se pliegan?
Hay modelos pensados para ahorrar trabajo al montar y al guardar. El Árbol Plegable Nevado con Luces LED y el Árbol de Navidad Automontable están pensados para montarse y recogerse con menos pasos. Si cada año te da pereza montar y desmontar, son una opción a considerar.
Errores más comunes
- Guardar el árbol con polvo o restos de adornos.
- Meterlo a presión en una caja demasiado pequeña.
- Dejarlo en un lugar húmedo o muy caluroso.
- Tirar de los cables de las luces al desmontar.
- Perder el soporte o sus tornillos.
En resumen
Quita adornos, limpia el polvo, desmonta de arriba abajo plegando las ramas, usa una caja o bolsa adecuada y guárdalo en un lugar seco y fresco. Con estos cuidados tu árbol artificial te acompañará muchas Navidades. Y si este año toca renovar, echa un vistazo al catálogo completo o repasa nuestra guía sobre cómo montar y ahuecar el árbol.



